Especializacion en Desarrollo Estrategico de Empresas Agroindustriales
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Item Autoevaluacion de la gestion de la calidad en el nuevo frigorifico La Paz. Periodo 2017-2022(Universidad Nacional de Entre Ríos. Facultad de Ciencias Económicas; Argentina, 2023) Celis, FranciscoEn la actualidad, el control de calidad en la gestión, es de suma importancia para lograr mayores estándares de eficiencia dentro de las organizaciones. La calidad tiene como objetivo superar las expectativas de las partes interesadas, generando confianza, refiriéndose al reordenamiento de las estructuras y de las estrategias tradicionales de las organizaciones. Las organizaciones buscan consolidar su imagen frente a la sociedad adoptando distintos modelos de calidad, entre los que se encuentran la implementación del Sistema de Gestión de la Calidad en base a las Normas IRAM 9004:2015 y Norma IRAM 14001:2015. En el actual escenario globalizado, las Normas IRAM 9004:2015 e IRAM 14001:2015, son herramientas necesarias para lograr una mejora continua en relación al desempeño de las organizaciones. En esta investigación, se evaluó el impacto de la implementación del Sistema de Gestión de la Calidad dentro de una industria de la alimentación de la ciudad de La Paz (Entre Ríos). Para esto, se realizó una autoevaluación, con el objetivo de comprobar los controles de los procesos, así como conocer los Niveles de Madurez alcanzados.Item La Cadena Bovina en la Provincia de Entre Ríos, eslabones que la componen y su evolución durante los últimos 30 años.(Universidad Nacional de Entre Ríos. Facultad de Ciencias Económicas; Argentina., 2024) Mansur, JuanEl origen de la cría ganadera y el gusto por el consumo de carne de los argentinos es anterior incluso a la conformación del Estado Argentino. Las primeras vacas descendieron desde el epicentro del Virreinato del Perú hacia el actual territorio argentino a mediados del siglo XVI. Se iniciaba así la expansión de la ganadería en las amplias llanuras pampeanas, gracias a las abundantes pasturas y un clima bondadoso. Luego se mejorarían en el siglo XIX las razas originarias incorporando las razas británicas Angus, Hereford y Shorthorn. El crecimiento de la hacienda bovina en Argentina permitió que, durante muchos años, el consumo de carne vacuna fuera muy barato, arraigándose así en la dieta de la población. Fueron los gauchos quienes en la pausa de su labor diaria dieron inicio al rito del asado, al reunirse para cocinar la carne al fuego y compartir la comida. Las grandes olas migratorias que recibió posteriormente el país hicieron de la milanesa, el plato de carne más consumido en la actualidad, seguido por el bife y la tira de asado. El intercambio comercial de la carne despegó en el siglo XVIII. La carne trozada se salaba para mejorar su conservación y, además se aprovechaban también los cueros del animal. Recién en la década de 1880 comienza a funcionar el primer frigorífico de carne vacuna. Si hay algo por lo que es reconocida la Argentina en el mundo es por la calidad de sus carnes vacunas. Por más de un siglo, el país ha sabido ganar esta reputación, en base a un producto con características propias, que son percibidas por los ojos y el paladar del consumidor nacional y extranjero como únicas. El color, la terneza, el sabor, son algunos de los numerosos aspectos en los cuales la carne argentina posee una ventaja comparativa respecto de otros productos similares. Sin embargo, pese a que las características de la carne nacional y el propio contexto histórico avalan su calidad, si se analiza la evolución del mercado local de la carne en las últimas décadas, se puede hablar de un estado de estancamiento o mantenimiento del sector, sobre todo referido a que se mantiene en el tiempo la misma cantidad de cabezas de ganado,así como también se registra la misma cantidad de animales faenados. El proceso de globalización que comenzara hace ya más de 30 años, puso a disposición de todo el mundo los conocimientos y la tecnología relacionada con el manejo del ganado vacuno. Esto hizo que países que tradicionalmente no se dedicaban a la ganadería, comenzaran a prestarle más atención al sector, invirtiendo tiempo y dinero en él. Los mercados consumidores también fueron evolucionando, dándole cada vez más prioridad al cumplimiento de las obligaciones pautadas con el proveedor, a veces por sobre la calidad misma del producto. Hoy en día se puede hablar de la carne como un commodity si se la analiza desde las características propias del producto, y de un specialty si se la ve desde el punto de vista del valor agregado en el servicio que el proveedor le agrega al producto que comercializa. En este vertiginoso proceso de cambio, la Argentina parece haberse aislado en cierta forma, haciendo caso omiso de la transformación global reinante. A grandes rasgos, se podría hablar de una evolución casi nula del sector cárnico local en los últimos 30 años, no sólo en cuestiones de tecnología, sino también en lo referido al stock y el volumen de faena, que prácticamente se mantienen en los mismos niveles más allá de las fluctuaciones propias del sector como lo fue la sequía del 2009 donde hubo liquidación fuerte de stock y aumento de faena. Hoy en día, el sector cárnico argentino se encuentra en una transición, cuya resolución depende en gran medida de las decisiones a tomarse en los próximos cinco años. Existe actualmente un escenario que presenta un bajo grado de tecnificación de los campos, una planificación vaga y hasta nula de la producción, un marco legal indefinido, y un stock de hacienda estancado como para hacerle frente a una demanda mundial que crece año tras año. Frente a este escenario, a la Argentina se le presentan básicamente dos opciones: continuar con una política conservadora y convertir el mercado de la carne en un nicho sin posibilidades reales de crecimiento, o dar el gran salto, adecuarse a los contextos internacionales, y aprovechar las ventajas comparativas del producto nacional para convertirlas en auténticas ventajas competitivas internacionalizadas.
